Pepe Trivez

«El chico que me regaló el mar» de Ana Alcolea

In LIJ, RECOMENDACIÓN LIJ on abril 8, 2025 at 3:49 pm

EL CHICO QUE ME REGALÓ EL MAR

La guerra como telón de fondo. La guerra como escenario en el que se desarrollan inevitablemente la vida de unos personajes que tratan de reconstruirse en medio del dolor, la pérdida, la ausencia y la falta de raíces.

Magdalena y Mauricio. Mauricio y Magdalena. Una historia de amor. Dos guerras. Dos barcos de ida, uno de vuelta. Dos jóvenes de dos “mundos” diferentes que se encuentran en la peor de las circunstancias y construyen juntos una historia de amor que atraviesa los años más convulsos del siglo XX.

En estos tiempos en que la desmemoria y la posverdad amenazan con el olvido y la tergiversación de los acontecimientos (a veces terribles) que han conformado nuestra historia y también nos han hecho ser lo que somos… una historia de amor inocente, romántica, “adolescente” y pura… se convierte en el mejor de los hilos conductores para re-cordar (volver a traer al corazón) el dolor y las esperanzas frustradas de varias generaciones, los sueños rotos y la resiliencia de unos niños (los niños de la guerra) que crecieron construyendo el futuro desde su propio pasado.

Dos de aquellos niños de la guerra se encuentran en un barco que huye del horror hacia el “paraíso soviético”. Un puñado de maestros acompañan a un millar de niños en su viaje al otro lado del mundo. Y mientras sea alejan, algunos para siempre, las almas y los cuerpos de dos jóvenes se encuentran y se atreven a soñar con un futuro (para sí y para el mundo) mejor. Una nueva guerra trunca sus esperanzas y veinte años después Magdalena vuelve a su tierra (¿hay alguna tierra que sea suya para el emigrante, el exiliado?) y se ve envuelta en una trama de espías, secretos y aventura que no alcanza a rozarla.

En la novela se dibujan dos Españas. Aquella que llamó el “oro de Rusia” o el “oro de España” a sus niños expatriados para apartarlos de una guerra cruel y sin reglas. Y aquella otra gris, llena de humo y pensiones tristes y silenciosas. Como en las mejores novelas realistas de aquella época… la descripción de la vida que pasaba lenta y pesada sobre unos ciudadanos que se movían entre la ilusión de libertad y la losa de silencio y culpa. El ambiente envuelve la navegación que atraviesa Europa y la propia tierra que se siente tantas veces extraña.

Ana Alcolea hace que en esta novela el amor, la bondad, el altruismo y la fe (en la vida, en el ser humano, en el progreso) se eleven por encima de las circunstancias retratadas sin filtros, crudamente, sin bandos ni equidistancias. El amor, los sentimientos, los valores que “arman” a los jóvenes protagonistas de esta historia se imponen sobre la miseria, las estrategias, las luchas de poder, las venganzas personales, el resentimiento, el odio.

Y no porque todo “salga bien”. Ni porque al final triunfe el bien. Tendréis que leer la novela para llegar al desenlace. Pero no es esta una comedia romántica sino una tragedia luminosa. Una tragedia que no esconde el brillo de las estrellas ni el poder evocador en un mar que se nos regala, inmenso, universal, extraordinario y cotidiano. Un mar que es principio y final, huída y retorno. Un mar que trae el viento poderoso que mece el rostro de la persona amada. Un mar que no evita que Cielo y Tierra se oscurezcan ante el horror. Un mar que se nos regala como ofrenda de amor.

Brotarán cuentos de Beatriz Giménez de Ory y Susana Rodríguez

In LIJ on marzo 6, 2025 at 11:01 am

“La semilla de un cuento. 

Para que tú la cuides y la hagas crecer”.

 

CENICIENTA… brillando

LA BELLA DURMIENTE.. el peligro de lo pequeño.

El HAIKU nuevo del EMPERADOR

CAPERUCITA… que no quiere vestir de rojo.

EL LOBO… de los tres cerditos triste y solo.

BLANCANIEVES sueña con labios y frutas.

UN HERMANO torpe de ALIBABÁ,

una RAPUNCEL que llora a voz en grito.

 

EL GENIO de ALADINO preparado para cumplir deseos.

PETER PAN escondido en un verso.

LA NIÑA DE NIEVE congelada en el tiempo

HANSEL recorriendo su propio camino. ¿Dónde está GRETTEL?

BARBAZUL sembrando el miedo de estrellas.

El PATITO FEO reflejado en tus ojos.

Los TRES OSOS enfadados y celosos.

La SIRENITA dibujando silencios.

Los MÚSICOS de BREMÉN gritando su canción.

SHEREZADE jugándose la vida en el cuento.

EL GATO con BOTAS y sin guantes.

PINOCHO tocando madera

JUAN SINMIEDO echando a volar.

La REINA de las NIEVES llorando frío.

La MADRASTRA ocultando su alma…

La LECHERA sembrando sueños. 

 

“Si plantas bien

las semillas de un kaiku

brotarán cuentos”

Un puñado de cuentos que son semilla y relicario. Recuerdo y aroma de la infancia. Semilla de historias preñadas de verdad. Tres versos que son origen y “érase”. Tres versos que son la chispa que enciende el corazón y el alma de niño que se oculta en el adulto que escucha. Tres versos que suenan a “tachán”, que cierran, que terminan el círculo, “coloríncolorado”.

Las ilustraciones de Susana Rodríguez… son parte del cuento… El trazo grueso, negro, silueteando los personajes y los paisajes. el color sólido que sustenta y abriga las sombras. El blanco de los ojos que brilla cual lucero o estrellas sembradas a lo largo de todo el relato.

Las ilustraciones son también el hilo narrativo. El aire ligera, intencionadamente asiático que dibuja un aroma de jardín cambiante de tonos y aromas.

Retomar los cuentos tradicionales y darles la vuelta, miralos de soslayo, leerlos del revés. Eso es lo que hacen estas dos autoras de verso y prosa, de verso y color. Que Beatriz es poeta… ya se sabe, que es sabia basta con seguir el hilo de sus libros para descubrirlo. Pero además es cirujana de las palabras. Capaz de cortar y volver a coser, de cauterizar y cicatrizar emociones, historias, enseñanzas y vidas en un puñado de palabras que curan, que sanan, que trazan una figura perfecta…

«El paracaidista» de Ana Campoy

In Estoy leyendo... on diciembre 7, 2024 at 7:09 pm

Hay cosas que llegan así, como caídas del cielo. Como las sorpresas, como los regalos, como algunas palabras necesarias, como un… paracaidista. Hay cosas que llegan así, caídas del cielo como esta novela, caída en medio de un feroz y efímero mercado editorial que, a veces, parece un erial. Sin seguir ninguna moda aunque puedan encontrarse en ella conexiones, influencias, coincidencias, complicidades.

La sororidad, el dolor, la pérdida, la salud mental (en un tiempo en el que aún no tenía ese nombre), la venganza, el descubrimiento (y la necesidad) del amor, la desesperación, la muerte…

Todos los temas atraviesan esta novela porque todos los temas son hilos que tejen una historia compleja y profunda y terriblemente hermosa.

La Tuerta, Chico, la niña muda, la Molienda, los Cascas, el paracaidista… Personajes sin nombre que ponen en pie una historia en los peores tiempos… En la más amarga posguerra. En los tiempos del silencio y la vergüenza. En un lugar rodeado de olivos e injusticia… aparece el relato de un puñado de personajes que levantan la voz con sus actos más que con sus palabras.

No hay sinopsis que le haga justicia. Cada frase está engarzada en el hilo argumental como pequeñas joyas escogidas formando un collar mágico y delicado. Cada vez que entras en esta novela, entras en un universo completo y complejo, un no-lugar que te envuelve, a veces te asfixia, a veces te esconde y siempre te atrapa. Macondo, Komala, Vetusta, Región, Belfondo… La desolación de un espacio atrapado en el tiempo, detenido tras la catástrofe.

Las voces calladas de las mujeres de esta novela contienen los ecos de otras mujeres silenciadas que brotan (más o menos explícitamente) en las palabras, las frases, los párrafos. La novela suena a Gaite, a Matute, a Jenn Díaz, Rododera… Recuerda también a García Márquez, a cuando “las cosas eran tan nuevas que para nombrarlas había que señalarlas con el dedo” . Y al Lorca de Bernarda Alba. A un Lorca despojado de romanticismo y metáforas de luna. Al Lorca de la opresión, la sangre, la (in)justicia, el (no) perdón cuando La Molienda y el Chico “… Salen del círculo de las venganzas. Desvían el camino para llegarse bien lejos…”

Poesía, que algo queda

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MARIA M.MIGUEZ

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