Pepe Trivez

Archive for the ‘LIJ’ Category

DLD 1: Miedo

In DLD, LIJ, RECOMENDACIÓN LIJ on octubre 18, 2018 at 1:15 pm

Y como he dicho… DESORDENADO… empiezo por el último que he leído… ayer.

Después de un largo día explicando el Modernismo y la Generación del 98 a mis alumnos de Bachillerato, de una junta de evaluación interminable en la que me pudo la sensación de que no hablamos (casi) nunca de lo realmente importante… después de duchas, cenas, cuentos de ir a dormir… me senté en el sillón de casa con este cómic entre las manos.

Susana, una de mis bibliotecarias de cabecera, me lo había dado diciendo “me ha dejado mal cuerpo”. Así que no sé si era lo mejor para llamar al sueño, para “conciliar” el descanso… pero los libros, como las personas importantes, llegan cuando menos se les espera.

Sin aliento, sin palabras, sin respiración, sin tregua…

Con-mocionado, con-sternado, con-movido, con-fundido…

Así me ha dejado este cómic, relato, guión, novela gráfica…

1981 fue el año del miedo. Para los españoles que salían de los años oscuros y temían que la luz volviera a apagarse. Para los padres y madres de familia que fueron a buscar a sus hijos al colegio mientras las pistolas volvían a salir a la calle…

Pero también era el año del miedo para los protagonistas de esta historia. Niños atacados, insultados, humillados, ignorados, ensuciados por la miseria y la mediocridad de una sociedad que miraba para otro lado ante el poder de los poderosos y la debilidad de los humildes. Niños agredidos por otros niños. Niños machacados por adultos que deberían protegerlos.

Estremecedor.

 

 

Diario de Lectura Desordenado

In DLD, LIJ, RECOMENDACIÓN LIJ on octubre 18, 2018 at 1:12 pm

A los que me conocéis y a los que me seguís en este rincón de lecturas… no os sorprenderá que os diga que, a parte de trabajar y precisamente por mi trabajo… LEO. Leo mucho. Forma parte, como digo, de mi profesión pero además… es mi pasión. La vida, los proyectos, las obligaciones, el trabajo (remunerado o no), lo que la Gaite llamaba “hacer recados” me impiden desarrollar con amplitud mis impresiones, mis intuiciones, algún análisis (si es que sirven de algo…)

Leí en el irreverente Contra la lectura de Mikita Brottman que Garfunkel (el de Simon y Garfunkel) llevaba un estricto y profuso diario de sus lecturas con oscuros y desconcertantes fines a juzgar por la lista entre pedante y sobredimensionada que confesaba haber leído.

En mi caso me mueven dos intenciones sencillas, pedestres, prosaicas: HACER MEMORIA (no será la primera vez que compro un título clásico porque no recuerdo haberlo leído hasta abrir sus primeras páginas y descubrir que lo leí con pasión -varias veces tal vez-).  y COMPARTIR. Nada más. Y nada menos.

Así que tarde -nunca es tarde si la dicha es buena- pero a su tiempo comienzo -de nuevo este Diario de Lectura Desordenado…

Diario no será, seguro… porque nunca he sido capaz de semejante persistencia y diligencia..

De lecturas más que de lectura porque trataré de recoger todo lo que cae en mis manos, en mis ojos…

y Desordenado porque no soy capaz (por el momento) de hacerlo de otra forma… Así como pueda….

Bienvenidos pues a mi Diario de Lectura Desordenada DLD.

“Cuentos con amor para un mundo mejor” de Begoña Oro

In LIJ, RECOMENDACIÓN LIJ on julio 9, 2018 at 12:28 pm

Begoña Oro es una gran narradora. Begoña cuenta cuentos, cuenta historias, cuenta los días (para escaparse a las montañas), cuenta con sus amigos y cuenta por decenas los títulos publicados. Begoña Oro es madre de una ardilla, de un niño en un carrito, de dos hermanos enredados siempre en misterios de barrio. También es madre de un niño de verdad.

Begoña escribe para niños y para jóvenes. También para mayores. Lo hace siempre con un humor afilado y preciso, un humor que esconde mucho más de lo que revela, con juegos de palabras, con alusiones escondidas, con una mirada a la realidad llena de desparpajo, irreverente y amable a un tiempo.

Me gusta leer los libros infantiles de Begoña porque están escritos con cuidado, con un respeto infinito, casi con reverencia (al menos con temor, o con temblor), pensando siempre que la inteligencia de los niños ve más allá y que no valen engaños ni trucos. Begoña cuenta las palabras, acaricia los adjetivos, elige con cuidado los verbos, desliza guiños y reparte sonrisas escondidas entre líneas…

Pero la mejor Oro, la mejor de todas, cuando escribe, es la que se siente profundamente LIBRE. La que deja volar su imaginación sin freno. La que escribe sin pauta, la que imagina un avestruz que sueña con ser astronauta, la que escribe en verso o en prosa (¿a quién le importa?!), la que canta y cuenta.

Eso es lo que encontramos en Cuentos con amor para un mundo mejor. Viene después de Cuentos bonitos para quedarse fritos. Los dos con Beascoa. Los dos una colección. Los dos ilustrados con cariño y trazo libre… (uno por Cuchu, otro por Marisa Morea). Cuentos de noche y cuentos de día.

Retahílas, poesía sin rima y rima sin poesía. Un montón de historias mezcladas aparentemente (solo aparentemente) sin orden ni concierto “¡qué trapatiesta!”   10 cuentos. 10 fábulas. 10 emociones (y más).

Y como es una recopilación muy muy libre… está llena de intención. De sobra conocida es la polémica acerca de si la literatura infantil debe “contener mensaje”, si debe permitir que la moraleja se muestre explícita y reconocible, si puede ser “educativa”. Pues sí. Puede. La literatura infantil -como la otra- puede ser lo que le dé la gana. La literatura infantil -como la otra- puede servir para muchas cosas… Y eso les pasa a estos cuentos… Están llenos de amor, de literatura, de ternura, de humor, de irreverencias, de torpezas, de alegrías, de sueños cumplidos y por cumplir… Están llenos de amor y están escritos para CAMBIAR EL MUNDO. ¡Qué alegría!

Desde lo pequeño, desde el detalle, desde la convicción de que las emociones son capaces de transformarlo todo alrededor, desde la necesidad de tomar partido… la Oro comparte estas historias para hablar de la belleza, de la generosidad, de la delicadeza, de la cortesía, de la valentía, de los sueños y de la bondad…

Historias que hay que leer con una sonrisa en los labios, con los ojos abiertos y con el corazón en la mano porque… “Si estás sonriendo y nadie te ve,/es como hablar con la pared.”

Historias que atraparán a los niños que las escuchen y los adultos que las cuenten. ¿Qué por qué lo sé? “-¿Y tú? -preguntó el oso-. ¿Cómo sabes tanto?/-Porque leo de vez en cuando.”

Historias que entroncan con la literatura tradicional, con el nosense de los mejores autores LIJ, con la celebración del juego de Rodari o con la mirada atrevida de Dahl: Niños impacientes, gritones, tragones y musicales, insomnes, Príncipes y princesas…

Cuentos de fábula: libélulas presumidas y arañas malvadas, hormigas, mariquitas, moscardones y escarabajos… con cualidades ocultas, osos polares perdidos y gaviotas ecologistas, una avestruz astronauta, una vaca muuuda y un pajarito ito ito tartamudo. Y hasta una ardilla que sin duda es familia de otra más famosa, RArita y SIncera…

¿Algo más? Sí. Al final de cada cuento, un poema. Al final de cada lectura un verso que se te queda rondando el corazón, que te hace sonreír sin dobleces y apostar una vez más por lo bonito, por lo bueno, por lo verdadero que, sin duda, cambia el mundo.

POR QUÉ LEER “Todo eso que nos une” de Ana Campoy

In ¿POR QUÉ LEER...?, LIJ, RECOMENDACIÓN LIJ on junio 7, 2018 at 12:29 pm

Dice mi antecesora en este espacio de invitación a la lectura que esta novela es “un revulsivo hecho letras, un “¡espabila” que se lee de un tirón y es un tirón de orejas, una invitación a la vida, a la rebeldía con causa. Un libro luminoso que da felicidad”. No haría falta más. ¿Qué más se puede pedir a la lectura? Como los maestros de mi vecino Victor Juan… la buena literatura está escrita para dar luz. Y esta novela ilumina por dentro, enciende las sonrisas, prende las ganas de vivir, sin miedo.

Ana Campoy es una “experta” en LIJ y una exitosa autora de libros infantiles. La aventuras de Alfred y Ágatha y La cronopandilla son dos de sus más conocidas sagas.

En “Todo eso que nos une” la autora nos propone un “ajuste de cuentas literario”. La señorita Rottenmeier, la adusta institutriz de la Heidi que habitó la infancia de los que hoy ya somos “adultos” se convierte en Anne, una joven fuerte, apasionada, soñadora, intuitiva, rebelde y contradictoria, una joven que cree en las señales, que persigue sus sueños, que establece lazos y se deja sorprender por la vida. Cuidará de Clara y Adelaida -dos niñas que le abrirán a lo mejor de sí misma-, se enfrentará a un excéntrico profesor de música y a un jefe estricto e inflexible mientras se enamora casi sin querer de Chicocafé.

Una novela que hay que leer este verano (o en primavera o en invierno o en otoño…):

  • Porque reivindica a las mujeres fuertes, a las chicas que construyen su destino. Porque le “hace justicia” a todas las rottenmeier de nuestras vidas. Porque nos recuerda que todo es posible si se pone el corazón en juego.
  • Porque es una historia trenzada de otras historias que forman parte de nuestra memoria… Porque es un homenaje y una reflexión. Porque muchos sonreirán con Anne, Charlotte y Emily, con Clara y Adelaida y el abuelo
  • Porque es una historia de amor. Del amor incondicional de hermanas separadas por la distancia y los estilos de vida. Del amor de un abuelo que es capaz de alterar su rutina para permanecer junto a su nieta. Del amor de un desconocido que te llena de ilusión y mariposas. Del amor desinteresado. Porque “El amor llega siempre”.

Publicado en Heraldo Escolar el 6/06/2017

 

POR QUÉ LEER “El Cuadernito” del Hematocrítico y Blackiebooks

In ¿POR QUÉ LEER...?, LIJ, RECOMENDACIÓN LIJ on mayo 16, 2018 at 10:34 am

Hay libros que son para leer y libros que son para escribir. Ahora que el curso entra en su recta final me voy a permitir “recomendar” un libro que se lee, que se mira, que se ESCRIBE Y que, sobre todo, se disfruta.

En realidad no es un libro. Los papás y mamás, los profes recordaremos aquellos cuadernos que nos mandaban en verano para mejorar nuestra caligrafía, hacer cuentas, problemas con trenes que recorrían el país encontrándose en los lugares más increíbles y nos acompañaban en las horas de la siesta. Los niños y niñas de hoy conocen los cuadernos de vacaciones que prolongan más amablemente la rutina escolar durante los meses de verano. El cuadernito no es nada de eso. O un poco sí. Los chicos de Blackie Books, el autor infantil de Feliz Feroz, el Hematocrítico y la ilustradora Olga Capdevila han inventado este libro de escritura creativa que nos arrancará carcajadas y sonrisas.

  • Porque está repleto de sorpresas, de fenómenos extraños que habitan… la imaginación de los niños. Porque el mejor “relato” es el que está por inventarse, el que se esconde en la fantasía de los lectores. Porque en él encontraremos: El menú del restaurante más asqueroso que puedas imaginar, la entrevista de un intrépido reportero a un… piojo, la película más aburrida de la historia, el cumpleaños de la niña más rica del mundo…
  • Porque nos recuerda que para disfrutar con la literatura (casi) todo vale: un diario, una entrevista, redacciones escolares (escritas por robots), exámenes alocados (en los que está permitido sacar un cero), carteles, portadas, dibujos, descripciones, cartas de amor o de desamor y hasta conversaciones de wasap.
  • Porque es una invitación, una puerta, una ventana, una gatera por la que dejar entrar la creatividad: Inventar nuevos deportes, programas electorales para niños, bibliotecas con libros de títulos absurdos, criaturas mitológicas, palabras sinsentido que nos quitan el sentido y nos hacen llorar de risa… Bolotina, zepeloide, espinolo, rimunchano, pulululu, tróspido.
  • Porque escribir es divertido, escribir es divertido, escribir es divertido…

 

publicado en Heraldo Escolar el 16/05/2018

 

POR QUÉ LEER “Soy una nuez” de Beatriz Osés

In ¿POR QUÉ LEER...?, LIJ, RECOMENDACIÓN LIJ on abril 19, 2018 at 2:21 pm

Los libros con “premio” suelen ser garantía de éxito. Suelen tener más difusión, más visibilidad y, en general, suelen estar elegidos para gustar a un amplio sector de los lectores. En la literatura infantil también es así. Pero además , a veces, los premios descubren, proponen, destacan… historias que tal vez hubieran pasado desapercibidas.

Beatriz Osés es una autora LIJ con ya varios premios en su currículum. La poesía infantil es su fuerte y la conocidísima saga del curioso detective Erik Vogler la ha convertido un fenómeno entre los lectores más jóvenes. La última edición del Premio Edebé ha galardonado su obra “Soy una nuez”.

“Me llamo Omar y soy una nuez.” Así de simple. Así de extraño. “Mi padre era jardinero y mi madre olía a canela. A los dos se los comió el mar poco antes de llegar a la playa.”

Omar es un niño venido de lejos, un niño sin padres ni hogar. Un niño con recuerdos y con pesadillas. Un día aparece en el jardín de una “prestigiosa” abogada. Para poder mantenerse juntos, la abogada defenderá que Omar ha caído de un árbol en su propiedad, que por lo tanto puede quedarse con él, Omar es una nuez.

Un delicioso relato (entre la risa y la ternura) que hay que leer…

  • Porque el cariño, la ternura sin cálculos, la necesidad y la generosidad transforman las vidas de quienes tienen la suerte de que una “nuez” caiga en su jardín, o en el de su vecina. Porque el diferente puede enseñarnos mucho sobre nosotros mismos, descubrir nuestras pobrezas, destapar nuestras miserias y darnos abrigo.
  • Porque las magníficas ilustraciones de Jordi Sempere hacen que el mundo se divida en dos: La realidad gris, abocetada, sin colorear, incompleta y sesgada de un juicio que trata de establecer la “legalidad” de una persona venida de lejos (no hay personas ilegales). Y la realidad de colores, mestiza, diferente y radiante de las vidas trastocadas de un grupo de adultos que conocen a un niño que les necesita y al que ellos necesitan aún más.
  • Porque la mirada de un niño (y de quienes aún conservan su curiosidad) transforma la realidad, la hace más clara, luminosa, más real. Porque como dijo Saint-Exupery  “Todas las personas mayores fueron al principio niños (aunque pocas de ellas lo recuerdan)”. Porque este libro nos ayuda a mantener la mirada atenta “a quienes buscan un lugar”.

 

Publicado en Heraldo Escolar el 18 de abril de 2018

 

Biografía de un cuerpo. De Mónica Rodríguez. Premio Gran Angular 2018

In ¿POR QUÉ LEER...?, LIJ, RECOMENDACIÓN LIJ on abril 18, 2018 at 4:45 pm

Un joven se mira desnudo en el espejo. El vaho y el calor se mezclan con la confusión, el asombro, la turbación de ser adolescente. La perplejidad ser, de crecer, de domesticar a un cuerpo y a un alma que crecen asilvestradas, a empujones, con la fuerza irreverente de la vida.

Una novela que comienza así: desnuda, descarnada, encarnada, honesta… solo puede ofrecer eso: una historia que se atraviesa en la memoria de quien un día fue joven y golpea el estómago, las vísceras, el corazón de quien como el protagonista se enfrenta a la tiranía del tiempo, de la carne, del cuerpo.

Un joven bailarín con las piernas “demasiado duras”. Una leyenda de la danza que cayó en el pozo de la locura (un adolescente y Nijinsky). Un padre exigente y apasionado, admirador y juez de su propio hijo… Una madre firme y tierna, preocupada, esperando, confiando. El paralelismo entre la historia del muchacho y la del famoso bailarín polaco nos enfrenta al dilema, al conflicto padre-hijo, a los rencores, las heridas, las esperanzas depositadas, las decepciones, el miedo, el abandono. Con un fondo kafkiano que nos abre las las carnes como la mítica carta pero que nos muestra también el rostro frágil, atormentado, herido del padre. Esa relación con el padre, el enfrentamiento, es sin duda uno de los ejes de la novela. Pero también la relación entre iguales, el descubrimiento -siempre íntimo, siempre terrible- del amor, y del sexo. El egoísmo propio y el ajeno.

Biografía de un Cuerpo es un diario de sensaciones. Una hoja de ruta para la adolescencia, para la entrada en la vida adulta, para el tránsito. No hay capítulos. Una sucesión de secuencias ininterrumpida. El paso del tiempo es una superposición de emociones, de rabia, de temor, de pasiones y dudas.

Y las palabras son acero, bálsamo, orfebrería y sillares. El lenguaje de la novela es delicado y directo, elaborado y hondo. Un lenguaje contundente: “La vida es una puta mierda”.  Un lenguaje que atraviesa la coraza del joven lector (y del adulto) y le araña el alma. Un lenguaje lleno de ritmo y colores, matices: “No sé quién es pero su nombre es musical, suena como una cascada, como un tintineo. Es un nombre de violín, amarillo, rabioso. Titiritero. Nijinsky”.

La adolescencia es en esta novela… “una pincelada impresionista”. El cuerpo. El hastío. La soledad. El milagro. El desconcierto. A estas líneas les falta ligereza, les sobra INTENSIDAD. Como a un adolescente. Uno se siente así. Con la zozobra, la vergüenza, la rabia, la torpeza, la pasión y la sinrazón de quien vive en conflicto con su propio cuerpo, que es su propio yo.

La vida difusa, confusa, profusamente contada… Cada detalle, cada tirón, cada gesto, cada gota de sudor recorriendo la espalda. El dolor (físico y emocional)… El adolescente frente a todo y frente a todos: Frente a la profe que le dice “puedes hacerlo mejor”. Frente al padre cuya sonrisa tanto le gustaba de niño y tanto le irrita ahora. Frente al mundo de los adultos, frente al mundo… “estoy harto de someterme siempre. El cuerpo, los adultos.”

Y la esencia de lo que uno es… “hay algo que es solo mío, que soy yo, un puñado de gestos, esa mirada torva, tímida, confusa…”

El personaje de Nijinsky, perturbador, una historia con dos versiones. O más. Mucho dolor.

Y al final una novela que se lee con “…un ligero temblor que demostraba la tensión interna…” Con la sensación de ser un adolescente que trata de vivir que “trata de saltar y no despega del suelo”. Como en una pesadilla. Y la poesía. Y el silencio de una madre que deja en la mesa mensajes de ternura, de confianza ciega, de fe.

 

POR QUÉ LEER “Gorda” de Pepe Trivez

In LIJ on abril 2, 2018 at 8:40 pm

Dicen que Marcel Proust pagó a algunos periodistas para obtener críticas elogiosas de su novela El camino de Swann. Dicen que incluso se las dictó a su editor, que las copiaba a máquina para ocultar cualquier rastro de su caligrafía.
Esto no es (no pretende ser) una crítica. Solo un puñado de razones para leer Gorda.

“Gorda. Ni rellenita, ni rolliza, ni fuerte, ni robusta, ni fornida… Gorda. Inés era una adolescente como otra cualquiera. Estaba a punto de terminar la Secundaria con más o menos buenas calificaciones. Vivía en un piso más o menos acogedor con una familia más o menos normal. Tenía una madre trabajadora y un padre complaciente. Había estudiado desde siempre en el colegio al lado de su casa. Y después, en el instituto dos manzanas más allá. Tenía una amiga, Marta, desde primero de Primaria. Le gustaba la música, las fotos de rostros y las palabras que no tienen una rima fácil. Inés era una adolescente como otra cualquiera. Pero estaba gorda.”

E Inés es una chica feliz, con ilusiones, con heridas, con miedos que no se nombran y con un límite. El día que su amiga Marta la insulta delante de todo el colegio, ese día… todo cambia. Todo comienza. Un cole nuevo. Un chico guapo. Una chica mala. Profes aburridas, compañeros “aborregados”. Todo de lo más normal. Un vagabundo que lee a los clásicos, un viaje en autobús urbano, un accidente, un hospital… La vida de una adolescente gorda y estupenda está llena de aventuras, de retos, de silencios, de gritos desesperados, de monstruos y de luz.

Gorda es una novela que no habla de “estar gordo” (ni delgado, ni de ser alto o bajo, ni guapo ni feo). Gorda es una novela que habla de SER. De ser joven, de tener miedo (o de no tenerlo), de estar enamorada, de ser curiosa, de ser distinta, de ser estupenda.

Gorda es una novela que debéis (podéis, querréis…) leer…

  • Porque es de verdad. Porque cada palabra es un espejo de lo que uno siente cuando es joven (aunque no esté gordo) de lo que le asusta, de la inseguridad, de lo que le hace sonreír o llorar sobre la almohada.
  • Porque no renuncia a la magia. A pesar de lo cruda que pueda parecer la realidad. A pesar de las aristas y el peso muerto de lo feo… Gorda no renuncia a la belleza, ni a la poesía, ni a la magia de quien mira la vida con ojos hambrientos. Porque tiene (o quiere tener) duende, alma, corazón.
  • Porque aunque a veces parezca que no pasa nada… la vida de Inés es un torbellino, una montaña rusa, una peli de espías y una comedia romántica. Todo junto y a la vez.
  • Porque yo de mayor quiero ser como Inés y mirarme en el espejo y pensar: soy estupendo. Porque yo de mayor quiero ser como Inés, como Cristina, como Leticia, como Alberto, como Juande, como Óscar, como Belén… y como todos los jóvenes que han pasado junto a mi vida y a los que he tratado de poner torpemente palabras.
  • Porque está escrita para ti. Porque te la han recomendado. Porque algunas veces te sientes sola, invisible. Porque te dejas llevar y no te gusta. Porque te sientes distinto y no sabes cómo explicarlo. Porque está escrita para ti, seas quien seas. Porque hace ya tiempo que las palabras se dijeron. Y es hora de que sean escuchadas.

Autopublicación SÍ Autopublicación NO

In a mano alzada, LIJ, opiniones, personal on marzo 22, 2018 at 6:15 pm

Lo reconozco. No lo tengo claro.

En muchos foros he escuchado razones a favor y en contra de la autopublicación (y autoedición) de literatura infantil y juvenil (y de la “otra”). Durante mucho tiempo he dejado mi juicio en “suspenso”. He leído (y reseñado) autores que habían comenzado su obra desde la “autoedición” (véase PORQUÉ LEER “Invisible”) y me han resultado de tanta calidad y con tanto valor como aquellos que habían empleado los medios “tradicionales” para dar a conocer tus obras. También he leído obras publicadas en papel que no merecerían (a mi juicio) haber llegado a los canales de distribución. Y viceversa. En todo esto también siempre hay un viceversa.

Conozco de primera mano la labor de muchos editores (de grandes y consagradas editoriales y de pequeños y alternativos proyectos editoriales) y valoro sin lugar a dudas y sin ambages la labor de edición: el criterio, el rigor, la experiencia, el filtro que supone la edición de un texto lo hacen sin duda (casi siempre) una obra mejor.

Conozco también (y a veces me lamento y otras me congratulo) la gran cantidad de libros que se publican al año, sobre todo en el ámbito de la LIJ. Probablemente no hacen falta más.

Y ¿por qué entonces esta reflexión?

Pues porque como cada crítico que se precie, cada editor, cada profe de literatura (nótese la ironía, por favor) mi corazón (y el cajón de mi escritorio) esconde algunas historias que no han encontrado eco en las editoriales tradicionales. Y sin más pretensión que dar a leer aquello que un día me dio por escribir… he decidido AUTOEDITARME o AUTOPUBLICARME… En fin. Poner a disposición de quien quiera leerla una novelita que escribí más con las entrañas que con la cabeza o el talento…

Sin entrar en polémicas. Sin resolver mis dudas. Ahí lo dejo. Por si alguien lo aprovecha. O lo disfruta. O las dos cosas. O ninguna.

 

Podéis leer y descargar la novela aquí: https://www.casadellibro.com/ebook-gorda-ebook/9788483267622/6355952

O en Amazon (de pago, no admite descarga gratuita) aquí: https://www.amazon.es/dp/B07BNGZMQ4/ref=sr_1_1?ie=UTF8&qid=1521817300&sr=8-1&keywords=gorda+pepe+trivez

 

POR QUÉ LEER “Poemar el mar” de Antonio García Tejeiro

In ¿POR QUÉ LEER...?, LIJ, RECOMENDACIÓN LIJ on marzo 22, 2018 at 6:12 pm

La poesía para niños es difícil de encontrar. La buena poesía para niños es aún más difícil de encontrar. Antonio García Tejeiro lo sabe y la busca, la conjura, la atesora y la comparte… El mismo dice “Unas veces en gallego, otras en castellano. Versos, versos y más versos. Y quiero decir que mi experiencia literaria, que no es poca, siempre estará al servicio de quienes lo necesiten. Me ha pasado en todo momento. La LIJ me dio mucho. Y a mí me encanta conjugar los verbos compartir y contagiar”. Su trabajo ha sido recompensando con el Premio Nacional de Literatura Infantil y Juvenil 2017. Ha publicado poemarios y relatos últimamente dedicados al mar… los dos títulos que vinieron antes de este y que forman un tríptico marino: Palabras do mar y En la cuna del mar .

Un libro delicioso, de imaginación desbordante y desbordada, lleno de juegos de palabras, de juegos de mar. Un libro que se lee como un chapuzón, como un paseo con los pies desnudos al borde el mar, como haciendo castillos de arena o enterrándose entero… Un libro que hay que leer en voz alta…

  • Porque es un libro de olas, salitre, poemas y papel. Un puñado de versos mojados por el agua del mar, salpicados de rima y de poesía. Porque las palabras consiguen… hacer del mar un poema, volverlo palabra, domarlo, atraparlo,
  • Porque la poesía es necesaria. Porque las palabras tienen cuerpo, sabor, olor, música y se deslizan como las olas y juegan con nuestros oídos, y nos divierten como saltar “a bomba” y sumergirnos. Porque la poesía construye un paisaje, una playa, el fondo del mar, el horizonte… y deja que juguemos durante horas en la arena
  • Porque es una historia de deseos, de sueños, de imágenes y metáforas que callan tanto como cuentan. Porque igual que los niños, igual que todos “Quiere el mar lo que no tiene” “Quiere todo del revés”
  • Porque es fácil novelar una historia, teatralizar una anécdota…. pero ¿quién se atreve a “poemar el mar”?

publicado en Heraldo Escolar el 21 de marzo de 2018

MARIA M.MIGUEZ

Observaciones del Arte y la Literatura

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Soy un reflejo de mis historias, si no escribiera sería una sombra de mi misma

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De satélites, paradojas y otras historias

O de cómo me convertí en una mezcla entre el Sputnik y la paradoja del mentiroso. Sin más pedantería de la necesaria. Poco relevante.