Pepe Trivez

Archive for the ‘¿POR QUÉ LEER…?’ Category

“Rialto, 11” de Belén Rubiano

In ¿POR QUÉ LEER...?, DLD, Estoy leyendo... on abril 24, 2019 at 6:37 pm

Hoy he “prestado” en la Biblioteca Rialto,11 por segunda vez. Lo he regalado dos veces también. Puede que se convierta en mi particular “Ken Follet” (nada que ver).

Autoficción, autobiografía lectora, falsa biografía o vida novelada. Qué más da. A este libro le sobran las etiquetas. Y a este lector le faltan los adjetivos para calificarlo. Divertido, incisivo, tierno, optimista, ácido, lúcido, esdrújulo… No conozco personalmente -ni virtualmente siquiera- a Belén Rubiano. Escuché por azar en la radio la génesis de esta novela. Escuché a la escritora con su “voz de radio” y me fui de cabeza a mi librería de cabecera para comprar esta “falsa novela”. La leí como el que toma vermout o vinos o cañas con amigos. La leí como si fuera una larga sobremesa apoyado en la barra de un bar o una tarde perezosa husmeando en los pasillos de una biblioteca, o de una librería.

Rialto, 11 es la historia de una librería. Y de su librera. Una historia contada a brochazos a veces y con tiralíneas otras. Una historia detenida en el detalle y atenta al dibujo final de una vida dedicada (entregada, atravesada, atrapada, enganchada) a los libros. Belén Rubiano abrió hace unos años una librería en Sevilla, en la plaza que todos llaman Rialto (aunque no se llamé así, así la conocen los vecinos), en el número 11. Y también tuvo que cerrarla -como tantas otras aventuras bibliófilas de las últimas décadas cercada por la realidad y los números, por las ventas selectivas que dan mucha satisfacción pero poca rentabilidad.

Rialto, 11 es una historia de amor. O de amistad profunda y duradera. Una amistad elegida, provocada, inevitable y voraz. Una amistad que une a su autora con las lecturas que la hicieron lectora primero, librera más tarde, crítica luego y escritora al fin. Una amistad honesta y real. De las que se dicen las verdades a la cara y se callan las ofensas para protegerse.

Lectores habituales, escritores, periodistas, comerciales, editores, rateros de libros, adolescentes, universitarios, profesores, hidalgos andaluces y señoras y criadas… Lectores casuales, eventuales, espúreos. Lectores afines, aliados, diversos. La librería de Belén se convirtió en su refugio, en su fortaleza. Y también en su balcón, en su ventana asomada a la vida propia y a las ajenas. Su pizarra en la puerta, una cita cada día… la primera red social de una librería en este país. Sus opiniones sobre libros, su particular relación con ellos, su juicio certero y sin escondites… construyen un relato, una voz, que se va haciendo familiar, necesaria, cotidiana. Al pasar de las páginas uno siente que, en parte, ha visitado Rialto, 11, ha paseado los ojos por sus estanterías hechas a medida, ha deslizado los dedos por las novedades y ha descubierto en el orden imperfecto los secretos que la librera esconde a la vista de todos.

Rialto,11 no solo es un libro que lleva a otros libros -que también-. Rialto, 11 es un libro que acerca a los amantes de los libros, que crea comunidad, que comparte confidencia, que revela incertidumbre y que alimenta las anécdotas que construyen la amistad con los libros.

No sabría hacer una reseña al uso de este libro. Más bien me sale hacerme eco, convertirlo en rumor, en cotilleo, en historia compartida. Me sale acercarme periódicamente a cualquier librería de esas que se defienden aún y comprarlo de nuevo. Y regalarlo. Y prestarlo. Ampliar el círculo y la tertulia.

Mi compañera de trabajos bibliotecarios -la segunda persona a la que le recomendé el libro- me escribió un mensaje en instagram: “Yo quiero tener una amiga como Belén Rubiano”. Pues eso. Y yo me puse a “seguirla” por instagram (a la autora no a mi amiga) por si le da por abrir de nuevo una librería.

“Hola, Universo” de Erin Entrada

In ¿POR QUÉ LEER...?, RECOMENDACIÓN LIJ on abril 10, 2019 at 11:56 am

Otra historia de amistad, de (auto)conocimiento, de maduración y de tránsito de la infancia a la juventud. Otra historia con personajes “diferentes”, aislados, de alguna manera marginados, solitarios pero hambrientos de experiencias y ricos en sus intensos, hondos y personalísimos mundos interiores. Otra novela de aprendizaje que tiene algo que enseñarnos.

Otra historia en la que el origen de la autora (hija de inmigrantes filipinos en Estados Unidos) enriquece la mirada con la que se contempla el mundo, las relaciones, la infancia. Erin Entrada, una joven escritora licenciada en Bellas Artes ha publicado además de esta novela Blackbird Fly, The Land of Forgotten Girls y You Go First. Supongo que no es casual que los protagonistas de numerosas novelas LIJ norteamericanas pertenezcan a una minoría racial. El extrañamiento de la infancia perdida, la perplejidad ante un mundo que no se entiende se acentúa con el choque cultural de niños-jóvenes varados entre el universo familiar y su vida “social”.

Los protagonistas de esta novela son cuatro niños recién llegados a una Secundaria que se les hace hostil, difícil, extraña. Virgil Salinas es un niño de origen filipino con una abuela que conserva la memoria de sus raíces y le aporta la fortaleza y la seguridad de los sueños y leyendas. Valencia Somerset es sorda y vive en una burbuja de sobreprotección que la ahoga y le ha hecho forjarse un fuerte carácter. Kaori Tanaka anuncia sus servicios de adivino y vidente en tarjetas manuscritas en la puerta del supermercado. Vive su propia realidad de fantasía con tal convicción que es capaz de arrastrar a su hermana pequeña y cualquiera que se cruce en su camino. Chet Bullens es el abusón de la escuela y sin llegar a la justificación se intuye que sus propios miedos son los que le hacen ser lo que son, aferrarse a la violencia y la intimidación como señas de identidad.

El día del comienzo del verano. Un largo verano por delante y muchos interrogantes. Una broma pesada, una agresión que podría acabar en tragedia coloca a nuestros protagonistas en medio del bosque (siempre el bosque) persiguiéndose sin saberlo… deslizándose a un encuentro que transformará sus vidas. El destino teje sus hilos para colocar a los niños en la encrucijada del encuentro. El Universo manda señales o simplemente los niños las crean buscando su sitio y sus compañeros de viaje.

La novela es un canto a la amistad surgida desde la diferencia, desde la admiración sincera y la confianza. La novela explora las razones del destino y el origen de las emociones con más insinuaciones que aforismos.

La soledad de la preadolescencia, la sensación de ser distinto, de andar perdido, de no encajar… se trenzan con la imaginación desbordante de quienes aún no han dejado de ser niños.

Escuchamos los pensamientos de los protagonistas y los hacemos nuestros. O tal vez reconocemos nuestra propia confusión, nuestro corazón inadaptado, solitario a veces, extraño, encogido.
Esa es el mayor atractivo de la novela… Recuperar con honestidad y verbo certero las dudas de la infancia, la incertidumbre, el terror y el temblor que produce “hacerse mayor”. Y hacerlo apoyándose en lo más humano, lo más intenso, lo más significativo (muchas veces) de este proceso: la amistad y su capacidad de transformar nuestro propio universo. El lector como los protagonistas acaba sonriendo con la esperanza de que las cosas sean a partir de ahora más claras, más luminosas, con la esperanza de que el universo nos devuelva el saludo.

“Hacia la Belleza” de David Foenkinos

In ¿POR QUÉ LEER...?, DLD on marzo 19, 2019 at 11:55 am

En la biblioteca en la que trabajo cada mes proponemos un reto. Mi compañera E. se ocupa de recordarnos insistentemente que “debemos” recomendar un libro para el RETO LECTOR. Este mes tocaba… Un libro con una portada muy bonita. Un libro con una portada llamativa. Un libro con una portada que nos invite a entrar… en sus páginas.

No sé si he acertado. No sé si la última novela de David Foenkinos cumple al 100% este requisito. Pero sí sé que está llena de sensibilidad, que es sugerente, que es una puerta abierta, o una ventana, o un montón de cuadros a los que asomarse.

Un prestigioso profesor de la Escuela de Bellas Artes de Lyon se presenta al puesto de vigilante de sala en el Museo de Orsay. Ante la perplejidad de la jefa de recursos humanos, la preocupación de “los suyos” y su propia parálisis emocional… Antoine Duris re-descubrirá la fuerza de la belleza, su poder curativo, su capacidad para salvarnos de los fantasmas, del abismo, del miedo y del dolor.

Una novela que oculta un secreto, que alberga un misterio y que nos conduce a un desenlace no por esperado menos dramático. Una novela que bajo la forma de un folletín (o de comedia romántica como se dice ahora) amargo y oscuro nos enfrenta a preguntas definitivas, al valor que concedemos a la belleza, a la importancia de las casualidades, a la necesidad de aceptar el dolor y el malestar.

Un novela que nos ofrece una salida. Celebrar la belleza. Celebrar la vida.

Mira Hamlet. De Barbro Lindgren y Anna Hôglund

In ¿POR QUÉ LEER...?, LIJ, RECOMENDACIÓN LIJ on marzo 15, 2019 at 11:10 am

Mira Hamlet. Hamlet no contento. Mamá Hamlet mala. Papá Hamlet muerto.

La tragedia por excelencia reducida a lo esencial. Shakespeare despojado del verso (y la prosa). El drama expresado en una sucesión de oraciones nominales. Cuatro verbos (no es una frase hecha, son cuatro las formas verbales conjugadas en la excelente traducción de Carmen Montes). La soledad, el amor, la venganza, la locura, la maldad, el destino… todo eso cabe en 30 páginas de apenas 20 x 15 cm. Un álbum ilustrado de bolsillo. Literatura de guerrilla. Un asalto a las emociones y a los sentimientos más profundos del ser humano. Un asalto libérrimo e irreverente.

Como si fuera la voz de un niño que apenas ha aprehendido las palabras como objeto y vehículo, como si un pequeño de 2 o 3 años tratara de explicarnos con infinita paciencia el porqué de las reacciones humanas “tan de los mayores”… La voz del narrador nos arroja las palabras con resolución y desparpajo. La autora, Barbro Lingrend (galardonada al principio de su carrera con el Astrid Lindgren) nos ofrece y nos propone una lectura destilada y concentrada del relato shakesperiano: espadas, fantasmas, zumo envenenado…

Las ilustraciones de Anna Hoglund forman un encaje perfecto con el descarado relato de su compatriota Lingrend. Hamlet, un conejo con las orejas caídas, su eterno traje de príncipe -o su traje de príncipe eterno- y la pequeña corona amarilla brillante que acabará (como todas las coronas, como un símbolo, como una premonición) rodando por el suelo… Su padrastro, un ratón taimado y astuto que colabora con la familia de Ofelia “zorros” ambiciosos y sin escrúpulos… Como en una fábula moderna los animales encarnan valores más allá de las palabras o las acciones… Enmarcadas en fondo blanco las ilustraciones acompañan el texto como si fueran poco a poco componiendo un auca o las palabras fueran cartelas que acompañan pequeños cuadros en un museo…

Hamlet ahora loco (…) Ofelia loca también (…) zas.

No se puede decir más con menos. Este álbum representa todo lo que queremos decir cuando hablamos de una obra “sugerente”. Sugiere, invita, provoca, hace guiños traviesos, nos arranca sonrisas -incluso carcajadas- y alguna punzada de nostalgia, nos turba y nos perturba… Puede que alguien desconfíe de la propuesta. No es libro para cobardes ni se deja manipular fácilmente. Pero si se acerca uno sin prejuicios le dura en la boca horas, días… como el sabor del zumo de naranja.

Como TÚ. 20 relatos + 20 ilustraciones por la igualdad

In ¿POR QUÉ LEER...?, RECOMENDACIÓN LIJ on marzo 1, 2019 at 5:43 pm

¿Qué tienen en común un hilo de tuiter, un guion cinematográfico, un poema, un cuento acerca de costumbres africanas, un relato inquietante con metamorfosis incluida, la historia de una bibliotecaria saharaui o una escena en el hundimiento del Titanic? Pues en este caso, mucho.

El escritor Fernando Marías se ha encargado de que 20 escritores e ilustradores aportaran un pedacito para construir este mosaico de historias que tratan de poner al descubierto una realidad que debería avergonzarnos y movilizarnos: “La igualdad entre hombres y mujeres no existe en nuestra sociedad actual”.

Con la convicción de que a veces es más eficaz contar una historia, plasmar una mirada, transcribir una conversación para que seamos capaces de “sentirnos en la piel” de los otros (de “las otras” en este caso) escritores como Ana Alcolea, Ana Campoy, Maite Carranza, Ledicia Costas, Espido Freire, Santiago García-Clairac, Antonio García Teijeiro, Ricardo Gómez, Alfredo Gómez Cerdá, Jorge Gómez Soto, Rosa Huertas, Raquel Lanseros, Nando López, Antonio Lozano, David Lozano, Fernando Marías, Gonzalo Moure, Mónica Rodríguez, Care Santos y María Zaragoza e ilustradores como uan Miguel Aguilera, Raquel Aparicio, Carla Berrocal, Xosé Cobas, Agustín Comotto, Nuria Díaz, Alberto Gamón, Gabriel Hernández Walta, Anu Jato, Raquel Lagartos, Esperanza León, Sara Morante, Javier Olivares, Ana Oncina, Mireia Pérez, Dídac Pla, Alba Marina Rivera, Pedro Rodríguez, Santiago Sequeiros y Fernando Vicente han puesto palabras e imágenes a un proyecto al que el propio Marías le desea una vida útil y breve… y al que como él también deseamos que “un día lo más cercano posible resulte innecesario”.

Como explica Marías también en el prólogo: “Hay relatos de todos los géneros y miradas, la mayoría enfocados desde la narración clásica, aunque también pueden encontrarse dos poemas, un guión de cine, un texto teatral y un hilo de Twitter”. Es complicado hablar de una selección así, de un mosaico, de un collage… Así que ahí van dos pinceladas de cada texto… para abrir boca, para despertar el hambre de leer y -¡ojalá!- las conciencias. Lee el resto de esta entrada »

Pintoras. De Angeles Caso y Laura López Balza

In ¿POR QUÉ LEER...?, RECOMENDACIÓN LIJ on febrero 13, 2019 at 3:07 pm

“¿Te gusta el arte? ¡Seguro que sí! ¿A quién no le gustan todas esas cosas maravillosas que hacen los artistas, los colores de los cuadros, las figuras, la luz que ilumina unas parte y deja otra en sombra o las formas tan raras del arte más moderno…?”

¿Te has fijado en la cantidad de autorretratos que hay en los museos? Los pintores en algún momento sienten el impulso de pintarse a sí mismos. Un poquito de egocentrismo, es posible. Pero también la necesidad de decirle al mundo quién son, cómo son, cómo se ven. Y ¡claro! esto no solo afecta a los pintores-hombres… Muchas pintoras fueron grandes artistas y como sus compañeros varones sintieron la necesidad de retratarse de decir(nos): aquí estoy, este es mi arte… disfrútalo.

Ángeles Caso es periodista, escritora, traductora, política… Presentadora de las noticias de TVE, ganadora del premio Planeta… pero además, por formación y por vocación Ángeles Caso es historiadora del arte. Muy pronto se dio cuenta de que si uno mira cualquier manual de Historia del Arte apenas encuentra nombres de pintoras. Hace dos años hizo un libro en el que se propuso contar la historia de más de setenta mujeres que a lo largo de la historia contribuyeron a hacer del arte el reflejo de nuestra propia vida… “Ellas mismas” fue un primer manual de autorretratos de pintoras.

Ahora vuelve con un libro pensado para las más pequeñas, para los más pequeños. Pero no solo. Un libro ilustrado por otra pintora: Laura López Balza. Un libro lleno de color, de contrastes, de historias y anécdotas. Un libro lleno de verdad.

Con el optimismo -o la inconsciencia- de los cuentos… las situaciones más duras, vidas enfrentadas a la cruda realidad de las mujeres en la historia, la desesperanza, la frustración, los límites, la opresión… se cuentan sin rabia… con inocencia, con ternura, incluso.

Cada (auto)retrato, una mirada.
Cada pintora, una luz.
Cada texto, un destello, un acto de justicia poética, una pequeña y amable revancha

Un viaje en el tiempo y en el espacio. Una especial guía de viajes. Un viaje a lo que pudo ser -a lo que debió ser- la historia de la pintura, del arte… poblada de mujeres desde las cuevas prehistóricas hasta el convulso siglo XX.

Ángeles Santos, una de las Sinsombrero… con apenas 17 años… silenciada por la dictadura franquista. ¿Te suena? ¿y Sofonisba Anguissola, Artemisia Gentileschi, Tamara de Lempicka; Lluïsa Vidal, Berthe Morisot…?

Tienes la oportunidad de conocerlas a todas… y después tal vez quieras visitarlas en los museos en los que se refugian, o las esconden… y descubrir su vida y su arte… Y ¡¿quién sabe?! convertirte también tú en… pintora.

 

PUBLICADO EN Heraldo Escolar el 13/02/2019

Solo tres segundos. De Paula Bombara

In ¿POR QUÉ LEER...?, LIJ, RECOMENDACIÓN LIJ on enero 14, 2019 at 1:45 pm

Paula Bombara es una gran autora argentina de Literatura infantil y juvenil. Premios como el “Barco de Vapor”, la inclusión de algunas de sus obras en la prestigiosa lista White Ravens y su trabajo desde 2003 como directora de la colección “¿Querés saber? de divulgación científica para niños… son una más que buena carta de presentación. Autora de un buen puñado de novelas, artículos, cuentos y un blog que mantiene repleto de curiosidad y literatura… ella misma describe su “pasión por la buena literatura” en una entrevista en el blog Editadoenlij:

“Me molestan los libros bellísimos que cuentan historias mediocres (…) Me molestan las historias que podrían ser más profundas y no lo son. Me molestan los abusos a ciertas palabras, los diminutivos, las malas traducciones, los argots que ocultan significados en lugar de facilitarlos. Me molestan porque siento que no se respeta al destinatario del libro, que se está subvalorando su capacidad de análisis y de observación” (¡olé! -la interjección es mía-).

Solo tres segundos es una novela juvenil desacomplejada y honesta. Intencionadamente lírica y exigente con el lector, no escamotea ningún tema, ninguna emoción, ningún sentimiento adolescente por banal o intrascendente, por escabroso o profundo, por ambiguo o por hondo, por trascendente o incómodo…

Un muchacho al que expulsan de su colegio “de siempre” por no rendir en los exámenes… Un muchacho, Nicolás, al que se le cae el mundo encima con apenas 17 años porque “su mundo” se tambalea, se transforma, amenaza con perderse… Nuevos y viejos amigos, nuevos y viejos amores, descubrir el miedo, el deseo, la fidelidad, la amistad, el orgullo… Sentir que “pasan cosas” cuando te miran los ojos adecuados. Intuir que hay mucho más bajo las miradas, en los silencios, en las poses… En definitiva… ser adolescente. Y sufrir por ello, y sentirse el centro de un universo sin sentido tantas veces…

Solo tres segundos es una instantánea. Una fotografía del tiempo detenido y convulso de los 17. Pero también es una sonda de profundidad. A mitad de novela, se quiebra. En solo “tres segundos” la vida, cualquier vida, se rompe, estalla en pedazos, revienta las costuras y se derrama por el suelo. En solo tres segundos la juventud que amenaza y nos seduce, que nos llena de nostalgia… se disuelve, desparece, creces. Y se enfrenta uno -sin comprender aún- con la vida.

No explicaré más de la trama de esta novela corta. No es necesario. Sí les diré que está llena de verdad, de sensibilidad, de fina y sutil ternura y de ironía, de una mirada a los jóvenes “desde” los jóvenes, cargada de esperanza y realismo.

Una lectura para recordar que nunca dejamos de ser un adolescente asustado por el primer día de clase o sorprendida ante la mirada de un chico que, por fin, la ve tal y como es.

Una novela para celebrar la vida, sus posibilidades, su fragilidad, y hasta sus dolores.

DLD5: “Los asquerosos” de Santiago Lorenzo.

In ¿POR QUÉ LEER...?, DLD, Estoy leyendo... on enero 8, 2019 at 6:16 pm

En primer lugar confesaré que este no es un libro que me hayan “recomendado”. O mejor dicho no me lo ha recomendado una sola persona sino cientos. En las “redes” que frecuento, en las páginas literarias más irreverentes, en los mentideros y las columnas de opinión más sesudas… todos parecían conjurados para recomendar “el fenómeno literario del año” que en apenas 3 meses ya había vendido más de 10000 ejemplares.

Así que allá vamos…Los asquerosos es un libro peculiar, extraño. En absoluto un libro fácil. Tampoco difícil.

En Julio de 1845 Henry David Thorueau se fue a vivir a una cabaña cerca del lago Walden, en medio de un bosque. Inauguraba así una corriente literaria, filosófica, cultural, incluso. Vivió allí durante dos años, cultivando la tierra, en soledad, en contacto con la naturaleza… De su experiencia surgió la obra Walden, una vida en los bosques. La primera “econovela (nature writing, como dicen los críticos)”.

El género tuvo su público y se convirtió en referente. A día de hoy parece haber resurgido tras el invierno.

Los asquerosos es una novela que recuerda lejanamente a la obra del norteamericano… Pero el mismo Santiago Lorenzo (o su narrador omnisciente) declara firmemente que no la obra no se trata ni de un Thoreau ni de un Robinson redivido.

Manuel es un joven inadaptado y solitario que tras agredir a un policía en una manifestación huye ayudado por su tío y se refugia en la España vacía de pueblos abandonados y ruinas agrestes. Allí construirá una vida sin lirismo y con hondura. Una vida verdadera ajena a la sociedad y a lo que se espera habitualmente de la misma. Su tío -un hombre de mediana edad inadaptado y solitario- le servirá de voz y cobertura logística.

Allí se convertirá en un asceta, un ermitaño, un exiliado de este mundo al que sin pretenderlo pondrá en la picota de la ironía y lo absurdo. Como han dicho ya una novela política, irónica, humorística, sarcástica, afilada y simple. Una novela que como su protagonista no pretende sentar cátedra aunque tal vez sí remover la tierra bajo nuestros pies: … le habrían sonado a pitorreo meritorios conceptos como permacultura, macrobiótica o agricultura biódinamica. Él agarraba la simiente y la metía en un palmo de suelo, sin más intención ideológica…

«Una de las novelas más fantásticas y divertidas, al mismo tiempo enraizadas en lo que nos afecta como ciudadanos, que he leído» AGUSTÍN FERNÁNDEZ MALLO.

¿Necesitan más recomendaciones?

“Sweet Sixteen” de Annelise Heurtier

In ¿POR QUÉ LEER...?, LIJ, RECOMENDACIÓN LIJ on noviembre 26, 2018 at 7:11 pm

“Los dulces 16” son una celebración norteamericana en la que los jóvenes (las jóvenes mejor dicho) escenificaban en los años 50 y 60 el paso de la adolescencia a la madurez.

Dos jóvenes, Molly y Gracie sueñan con ese día y ponen en él todas sus esperanzas de un feliz futuro adolescente aún: amigas, familia, un apuesto joven y un gran pastel…

Dos jóvenes de dos mundos que conviven sin conocerse, que comparten edad, sueños y miedos… en una civilización (la norteamericana de los 50) que mantiene alejados sus mundos bajo la máxima: “separados pero iguales”. Una sociedad que aún sostiene sin pudor la idea de que… “juntar niños blancos y negros en las mismas escuelas conducirá al mestizaje, el mestizaje a los matrimonios mixtos, y los matrimonios mixtos a la degeneración de la raza humana”.

En este contexto un grupo de 9 niños de color desafía la cultura segregacionista y la violencia matriculándose por primera vez en un instituto solo para blancos en el más profundo sur de Arkansas. Los 9 de Little Rock son los pioneros de un movimiento que acabó por romper los prejuicios y que pudo al fin ver a un afroamericano ocupar la Casablanca y ser elegido presidente de EEUU. Los 9 estuvieron presentes en la investidura invitados por Barak Obama.

Estos 9 adolescentes sufrieron insultos, agresiones, amenazas y ataques y el ejército tuvo que protegerlos durante el curso escolar que pasaron en el prestigioso instituto.

Molly y Grace (personajes ficticios inspirados en personas reales) representan dos miradas sobre aquellos acontecimientos que cambiaron el curso de la historia. Molly, la chica negra dispuesta a soportar el vacío, el odio, el maltrato, la violencia y la injusticia con tal de reivindicar la dignidad y la igualdad que los tribunales ya habían reconocido a todos los seres humanos. Grace, la chica blanca que acepta el estado de las cosas y que solo en el contacto con el diferente es capaz de cuestionar sus prejuicios y aceptar que tal vez las cosas no han sido como debían ser…

Una novela que cuestiona los prejuicios y una lectura de la realidad “aparentemente” racional que producía solo dolor y humillación. Una novela que nos invita a asomarnos a los oscuros ojos de quienes defienden “civilizadamente” la injusticia y la supremacía de unos seres humanos sobre otros. Una novela más necesaria hoy que nunca.

“¿Duermen los peces?” de Jens Raschke

In ¿POR QUÉ LEER...?, LIJ, RECOMENDACIÓN LIJ on noviembre 15, 2018 at 5:24 pm

Un libro sobre la muerte. Otro más. Un libro para niños sobre la muerte. Otro más. O tal vez no.

En medio de las delicadas y dedicadas aguas de la polémica, los libros que tratan temas tabú para niños… ya no son tabú. Líricos, icónicos, tiernos (incluso cursis), terapeúticos, pedagógicos (a veces demasiado o demasiado torpemente), literarios o literales (no tanto, de verdad)… El sexo, el mal, el dolor, la muerte… aparecen en álbumes ilustrados con más o menos acierto (supongo que también depende de los ojos que los miran y los leen).

Este no es un libro más sobre la muerte. Y este no es solo un libro para niños.

¿Duermen los peces? es la pregunta que una niña Jette le arroja a su padre a la cara, como quien lanza un reproche, un guante, una decepción o una derrota. ¿Duermen los peces? es una pregunta que encierra una cruda certeza. Los adultos, los seres humanos, los padres (que no siempre son sinónimos) NO LO SABEN TODO, no lo pueden todo, no tienen respuestas para muchas cosas, sobre todo para las importantes:

“-Papá, ¿también los peces duermen?”

(…) tampoco sabía si las lagartijas cogen la gripe, o por qué el sol es caliente, o por qué al tío Jonás le crecen pelos en las orejas, pero no en la cabeza. Papá no sabe muchas cosas…”

Emil ha muerto. Un niño. El hermano pequeño ha muerto. Ya no estará más y la conciencia de su propio dolor, de su propia rabia, de la incomprensión y la tristeza harán que Jette recuerde, añore, se pregunte, se lamente, y finalmente… llore.

Concebida originalmente como una obra de teatro el texto tiene aires de monólogo, de lamento, de quebranto. Pero también respira sencillez, autenticidad, belleza sin adornos. Cuando mueres te entierran… así sin más. Y te comen los gusanos (así habla el padre de Jette y Emil, sin consuelo, sin contemplaciones). Pero también podemos decir que …cuando mueres te crecen flores en la barriga.

Las nubes negras son metáfora y símbolo (aunque haya quien crea que la LIJ no usa de metáforas). Metáfora infinita, con capas y capas de significado que la niña Jette no pretende desentrañar. Las nubes negras como todas las metáforas de los niños son necesarias y radicalmente libres. Son porque tienen que ser. Y son lo que tienen que ser. Aunque no sepamos explicarlo. Como tantas cosas:

“¿Pero por qué no se mueren las personas en los cuentos?”

La muerte sin poemas, la muerte prosaica, la muerte pragmática que alcanza a todo lo que está vivo. Así sin más:

“-Por eso nos morimos, también. Para hacerles lugar a las personas nuevas.
-Odio a las personas nuevas”.

Y el dolor. El de los adultos que lloran, que callan. El de los niños que se preguntan cómo serán las cosas después del dolor

“Cuando nos subimos al coche para ir a casa seguía lloviendo. Y mamá volvió a llorar, y papá volvió a callar. Yo (…) me pregunté cómo serían ahora las cosas”.

Las nubes son símbolo, metáfora abierta en canal. Por eso al final las nubes negras se van aclarando poco a poco hasta llegar a ser blancas… O no.

“Mis nubes poco a poco vuelven a ser más claras. Cada semana un poco más. ¿Será que algún día van a volver a ser blancas?
Ni idea. Hay que esperar. Pero a lo mejor tampoco tienen por qué serlo.

MARIA M.MIGUEZ

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