Una generación marcada por una gris guerra fratricida y por la aún más gris posguerra, hizo del cuento un lugar donde escupir la rabia, donde remontar los miedos, donde encontrar consuelo y esperanza. Ana Mª Matute nos regala en este cuento reeditado ahora con ilustraciones todo su aliento poético, toda la magia que poblarán sus obras posteriores, toda la hondura –también la amargura- que atraviesa sus palabras. Un cuento para leer a los hijos (o los alumnos). Un cuento para leer en silencio como adultos que han perdido la llave de los reinos de la magia. Un cuento que debe leerse… Lee el resto de esta entrada »
Archive for the ‘¿POR QUÉ LEER…?’ Category
POR QUÉ LEER «Sólo un pie descalzo» de Ana María Matute
In ¿POR QUÉ LEER...?, LIJ, RECOMENDACIÓN LIJ on noviembre 6, 2013 at 1:19 pmPOR QUÉ LEER «Herejía» de David Lozano
In ¿POR QUÉ LEER...?, por qué leer..., RECOMENDACIÓN LIJ on octubre 31, 2013 at 7:24 pm
Cuando un autor regresa al territorio de ficción donde se siente realmente cómodo… se nota. Cuando un escritor disfruta tejiendo una trama adictiva y oscura, cuando paladea cada nueva escena, cuando despliega un manto de palabras que arropan una historia que verdaderamente quería contar… se nota.
David Lozano realiza –de nuevo- una labor de documentación que se intuye placentera y reveladora. Se sumerge en la los tiempos más oscuros de la Inquisición. Tiempos de sospecha y persecución. Tiempos de tortura y ambiciones espurias. Tiempos también de amor cortés y versos. Tiempos de nobleza y lances de espada. Lo adereza de su habitual ritmo narrativo y lo empapa de una ambientación cuidada y justa –ni insuficiente ni excesiva-.
David nos regala una novela que lejos de dar respuestas fáciles se detiene en las preguntas e invita a una lectura en distintos planos… Una novela que hay que leer…
- Porque es una trama urdida con pericia y oficio. Porque nos engancha desde las primeras líneas, impactantes, duras, sobrecogedoras. Porque nos arrastra en un ritmo trepidante en una cuenta contrarreloj en la que un hijo apenas llegado a la vida adulta se ve obligado a poner en cuestión su vida entera por salvar la de su padre.
- Porque el lenguaje se vuelve un personaje más. Porque el estilo nos traslada a la Edad Media sin convertirse en un estorbo. Porque cada palabra dibuja con precisión una escena, un paso más en la narración que serpentea entre personajes típicos de una época compleja mirados con la ternura de quien no pretende “pontificar” desde la literatura.
- Porque la novela ilumina una época muy oscura de la Historia en la que la Religión se convirtió en excusa y puñal para canalizar rencores y ambiciones. Porque mira de frente la tortura, la perversión, la dureza del fanatismo religioso encarnado en el Santo Oficio. Porque no pone paños calientes ni admite eximentes. Porque condena la estructura viciada y enferma de una institución nacida del miedo y la ignorancia. Porque los malos son malos y los buenos tratan de ser honestos consigo mismos
- Porque plantea conflictos que atormentan a cualquier joven. Porque a través de una historia llena de aventuras y hazañas coloca a los adolescentes ante la cruda realidad de la complejidad de los sentimientos y la fina línea de la conciencia y la rectitud. Porque presenta el amor como lo más alto y noble a que un joven puede aspirar. Y también como un sentimiento que puede nublar la razón y poner en peligro nuestra vida misma. Porque obliga al lector a preguntarse por su propia identidad y acompañar a Ginés y a Luis en su búsqueda de raíces, de certezas. Porque cuestiona lo que somos y lo que aparentamos lo que debemos hacer y lo que hacemos lo que sentimos y lo que pensamos. Porque nos arrastra, nos zarandea, porque nos entretiene y nos cuestiona.
¿POR QUÉ LEER El medallón perdido?
In ¿POR QUÉ LEER...? on mayo 29, 2013 at 1:29 pm
Es intenso el debate acerca de lo que es y no es o parece o debería ser… la literatura juvenil. Libros para jóvenes, libros sobre jóvenes, libros escritos por jóvenes… Ana Alcolea ha respondido a esta polémica en algunos foros… pero sobre todo lo ha hecho con sus novelas… Desde la primera.
El medallón perdido es obviamente una novela para jóvenes. Pero también una novela que nos acerca al universo adolescente sin renunciar a una perspectiva adulta. Una obra madura (a pesar de ser la primera «novela») que no pontifica. Una novela de aventuras que no se queda ahí. Una novela de valores que no hace moralina. Una novela de aprendizaje que se puede extrapolar a cualquier momento de la vida…
Como educador a veces me dan ganas de «prescribir» novelas a los padres y a los profes y no a mis alumnos. Esta es una novela necesaria. Interesante y atrayente para los adolescentes, clarificadora y sincera para los adultos.
EMP debería ser una obligada lectura voluntaria…
- Porque muestra a los chavales qué es la literatura de entretenimiento, de aventuras, de viaje… sin renunciar a «algo más». Porque ES entretenida, porque los atrapa, porque los seduce…
- Porque abre la puerta a realidades lejanas sin prejuicios ni idealismo. Porque plantea temas, porque propone ideas, porque cuestiona realidades.
- Porque se mueve entre la candidez adolescente y el escepticismo adulto. Porque es capaz de hablar de amor entre jóvenes sin ser morbosa ni noña. Porque presenta las relaciones con la sencillez de lo auténtico.
- Porque lleva a otras cosas, a otros gustos. Porque nos pone delante la ópera, la comida, el dibujo, los paisajes. Porque nos enseña a apreciar la belleza… sin darnos cuenta.
- Porque todos deberíamos sucumbir a la ensoñación que produce una búsqueda, un medallón, de una frase como… «Yo tuve una casa en África».
POR QUÉ LEER Croquetas y wasaps
In ¿POR QUÉ LEER...? on abril 25, 2013 at 2:00 pm
Segundas partes nunca fueron buenas… La de veces que habrá pensado Begoña Oro en esta frase mientras cocinaba esta versión extendida de Pomelo y limón, que es mucho más que una secuela, que no es una saga, que es OTRA COSA.
¿Es posible educar la sensibilidad, la ironía, la dulzura, el cariño, la ternura, la lucidez? No lo sé. Pero sí es posible disfrutarla, ofrecerla a nuestros hijos y alumnos. Un ejemplo: Croquetas y wasaps.
El adolescente despistado, el friki, la niña mona, la madre estresada y malabarista, el padre frío, el profe tradicional y el modernillo, el alumno inadaptado, la tímida, el bocazas… deberían leer esta novela…
- Porque la poesía sí puede ofrecerse a los jóvenes. Con poemas o sin ellos. Con versos y con prosas. Porque el lenguaje puede seducir sin ser elevado, puede conquistar sin ser coqueto y puede ahondar sin ser muy sesudo.
- Porque en esta novela «oímos» a los jóvenes, y a sus madres, y a sus abuelos. Porque sin imitarlos son de verdad.
- Porque habla de lo accesorio y de lo importante. Porque contiene la dosis justa de superficialidad y hondura. Porque invita a tirarse a la piscina y vivir. O no.
- Porque ofrece ventanas a otros libros. Porque invita a leer. Porque se deja leer. Porque es una novela que no se siente única y exclusiva sino parte de muchas, de todas.
- Porque es una mirada diferente. Porque en tiempo de crisis y desesperanza el amor sigue siendo el amor, la amistad amistad, la familia familia. Y se agradece recordarlo.
- Porque un libro capaz de disfrazar a su autora y de encerrarla en la cocina… siempre merece la pena.
Por qué leer Todo lo que era sólido
In a mano alzada, ¿POR QUÉ LEER...?, Estoy leyendo..., opiniones on abril 9, 2013 at 5:15 pm
Durante días, semanas, meses, años ya… una zozobra casi paralizante nos ha llenado la vida de amenazas, decepciones, derrotas, sinsabores, recortes y pesimismo.
La actual crisis económica nos ha vapuleado de tal modo que hemos quedado en estado shock. Las reacciones más airadas y esperanzadoras (el 15-M, la PAH, las protestas en la calle por la sanidad y la escuela pública) nos han dejado un regusto agridulce de utopía algo cándida y poco eficaz.
Los ciudadanos seguimos atrapados entre la incredulidad de un sueño de bienestar que se derrumba y la necesidad de una información veraz que nos ayude a juzgar y posicionarnos.
He aquí el primero de muchos porqués para no dejar de leer este lúcido ensayo de AMM. Lee el resto de esta entrada »
¿POR QUÉ LEER Donde viven los monstruos?
In ¿POR QUÉ LEER...? on marzo 7, 2013 at 3:24 pm
Alicia en el país de las maravillas, o A través del espejo, El mago de Oz, El principito… Obras universales de la universal literatura infantil… que no lo es tanto.
Obras que esconden mensajes ocultos. O no. Novelas y cuentos que han encandilado a miles de niños sedientos de historias y seducido a miles de adultos en busca de sentidos.
En esa tradición se enmarca sin duda Donde viven los monstruos. Un clásico que destila sencillez y que niega la complejidad que muchos creen que esconde.
Un libro que deberíais leer a otros:
- Porque tiene la fuerza de las palabras sencillas. Porque poniéndole voz cobran vida las imágenes, los gestos, las historias (contadas y por contar) que ocultan sus páginas.
- Porque no hace falta explicarlo para que tenga sentido. Porque los miedos de un niño, sus travesuras, sus fortalezas, su valor… se explican sin más. Porque una noche encerrado en la habitación sin cenar se convierte en una aventura para todo el que no ha perdido la capacidad de soñar, de jugar.
- Porque los ojos de un niño se iluminan (y en los de adulto asomo un rescoldo) ante los monstruos de colores de dientes terribles, rugidos terribles, miradas terribles.
- Porque el que escucha (y el que lee) conjura sus miedos y aprende que basta con mirarles a los ojos fijamente y gritarles: ¡QUIETOS! para volver al calor y el abrigo de los brazos de quien ama.
- Porque si no lo escuchas de niño… ya no será igual.
¿Por qué leer «Algún día este dolor te será útil»?
In ¿POR QUÉ LEER...? on febrero 1, 2013 at 12:22 amHay libros que no necesitan razones. Si tienes entre 13 y 99 años en algún momento te has sentido como James. Si eres, has sido o sigues siendo adolescente… (todos lo somos y quien lo niega se sobrevalora) habrás sentido la congoja, la desesperanza, el tedio o la confusión como elementos que inundaban tu vida y tu tiempo y te impedían respirar. Si aún conservas la capacidad de sorpresa y cierto aire de estupefacción ante una realidad que (casi) siempre nos supera… Debes leer esta novela…
- Porque te hace sentir único, y raro, y especial, e inadaptado. Porque hace que vuelvas a ser el adolescente torpe, apasionado, lúcido y hambriento que todos hemos sido alguna vez.
- Porque encontrarte con el joven distraído y frágil que fuiste te hace ahondar en lo que eres. Porque aborda las preguntas esenciales (el sentido, el amor, el sexo, la muerte) sin darse importancia, sin pontificar y, por supuesto, sin respuestas…
- Porque lo importante son las preguntas.
- Porque el título, por irónico y por demoledor, te sugiere lo que no es, te esconde la verdad de los 17 años, te oculta los sentimientos y te revela los hechos.
- Porque meterse en la piel de un adolescente, reproducir sus miedos, sentir sus inquietudes, caer en sus silencios, saborear sus fracasos… nos ancla en lo quebradizo de nuestra existencia, nos descubre los pies de barro de nuestras sólidas personalidades.
- Porque no hacen falta razones para descubrir la ternura que encierra lo amargo. Porque la lucidez y la inteligencia nos son tan necesarias como inútiles
¿Por qué leer OREJAS DE MARIPOSA?
In ¿POR QUÉ LEER...? on diciembre 11, 2012 at 6:12 pm
Hay momentos en que el alma necesita ser acariciada, restaurada, querida. Hay momentos feos en la vida y en la historia. Y sólo la ternura salva. La ternura sin cursilería. La delicadeza sin gazmoñería. Poesía sin melindres.
Eso es lo que promete (y lo que da) Orejas de Mariposa. Una idea feliz (seguro que de una madre lúcida y amorosa): tus orejas despegadas y feas son… orejas de mariposa… como alas que se despliegan, «revolotean sobre la cabeza y pintan de colores las cosas feas».
Un libro para ojear y hojear. Para leer en voz alta, para hacer teatro, para disfrutar…
- Porque explica los defectos como parte de lo que somos, poco a poco, despacio, a su ritmo… Porque sin darnos cuenta nos revela el camino de la aceptación y la imaginación.
- Porque en estos tiempos feos, de primas, de cuentas, de números… necesitamos más que nunca BELLEZA, TERNURA. Y una cierta compasión hacia nosotros mismos. Porque la belleza del cuento está en la descarnada tristeza de los niños que increpan a la protagonista.
- Porque el ritmo, la música de las palabras os envolverá de tal manera que se quedará grabada como aquella canción de aquel spot. Porque os acompañará la cantinela de los niños y las respuestas endecasílabas y rotundas de una niña fantasiosa y feliz.
- Porque un cuento también puede ofrecer un camino alternativo. Porque la literatura es eso: ofrecer alternativas. En la imaginación, en el corazón, en la vida.
- Porque nunca es uno lo suficientemente mayor como para reconciliarse con uno mismo y sus miserias. Porque nunca es uno lo suficientemente niño como para no entender que la fantasía nos salva y nos hace libre porque nos ayuda a aceptar la realidad.
¿Por qué leer Despedida de tristeza?
In ¿POR QUÉ LEER...? on noviembre 19, 2012 at 11:30 pmLos libros ilustrados están de moda. No sé si por cierto esteticismo algo superficial que nos rodea (bienvenido sea entre tanta fealdad cutre y tanta televisión miserable) o porque realmente asistimos a un boom de la ilustración literaria.
Despedida de tristeza no es un cuento, no es un albúm, no es una mini novela gráfica. Despedida de tristeza es un poema en prosa lleno de imágenes sugerentes, escritas y dibujadas. Un delicado regalo para almas sensibles que disfrutan con un libro y una manta, café caliente y una ventana a la calle.
Despedida de tristeza es una larga dedicatoria apasionada y nostálgica. Una corta historia densa en inspiración.
- Porque conjuga la imagen y el texto de forma armónica, rítmica, coherente, cómplice. Como una danza. Como la combinación de letra y melodía en una buena canción. Porque el rojo cruzando el cielo sobre la chimenea ilumina las palabras depositadas sobre el texto como semillas de ternura. Porque los trazos son certeros como los adjetivos. Porque las palabras animan los dibujos.
- Porque es un relato simbólico y algo naïf. Una historia llena de dulzura que se desliza por páginas de espuma. Porque a los jóvenes les conquista la cadencia de los cuentos. Porque a los mayores nos atrapa la estructura del relato. Porque camina narrativamente despacio, como acunando la lectura. Como la música.
- Porque su ritmo poético esconde una honda nostalgia, una profunda reflexión acerca del tiempo y la tristeza. Porque un niño puede disfrutar de la música de sus palabras mientras un adulto las paladea y siente cierto regodeo en el regusto amargo de calles vacías y chimeneas mudas.
- Porque es un regalo para los sentidos y un bálsamo nada condescendiente para el corazón.
¿Por qué leer POMELO Y LIMÓN?
In ¿POR QUÉ LEER...? on noviembre 14, 2012 at 2:03 pmLo esencial es invisible a los ojos. No sé ve bien sino con el corazón.
Eso ocurre con esta novela. Tal vez soporte mejor las miradas desde el corazón que los análisis sesudos. Aunque es cierto que pone encima de la mesa temas candentes (la intimidad, la seguridad, la virtualidad), aunque es una auténtica obra de ingeniería narrativa (de la de contar), sin duda, SIN DUDA, lo mejor de esta historia es su corazón… Y en el corazón están ellos.
- Porque es una historia de AMor con mayúsculas y con minúsculas. Una historia de amor de esas épicas, totales, sin matices, sin límites. Y claro adolescente. Y por eso también en minúsculas. Una historia de pequeños detalles, de mensajes cifrados, de dibujos en cuadernos, de llamadas perdidas…
- Porque está escrita con la habilidad de un cirujano. Porque la autora tiene ese talento raro de indagar con acierto en los sentimientos, de encontrar las palabras certeras y colocarlas de tal forma que son más que palabras.
- Porque en esta historia fragmentada y fragmentaria, el todo es más que la suma de las partes. Una historia de amor, mucha actualidad, muchos muchos libros, música, cine, arte, sensibilidad. Una pizca de misterio. Un puñadito de intriga… y ternura de la buena (de la que pueden leer los chicos sin avergonzarse).
- Porque al final… te sorprendes. Es difícil comenzar una novela. Y mucho más difícil terminarla… bien. Efectiva más que efectista. Redonda más que predecible… La historia se cierra y queda abierta…
