¿Qué le pide un profe de ESO a la LIJ?
Puedo escribir los versos más tristes esta noche
Escribir por ejemplo: No espero NADA porque nada puedes darme
Puedo escribir los versos más hermosos
y decir: TODO me diste. Nada más espero
En medio de las paradojas y los versos la respuesta es simple y compleja (esto en sintaxis sería un disparate).
La literatura «juvenil» ha sufrido los vaivenes ideológicos -tan comunes en nuestro sistema educativo- igual que ha padecido alternativamente el desprecio y el exceso de expectativas por parte de los docentes.
Todos hemos oído alguna vez cómo el gusto por la lectura era el responsable del nivel de comprensión escrita, del razonamiento lógico y hasta del número de faltas de ortografía de nuestros alumnos.
Muchos hemos padecido -además- como porfes y/o alumnos la obligación de EVALUARLO TODO, la necesidad de sistematizar, medir, cuantifiarlo todo. Incluido el placer… El literario… claro.
Un 7,5 en el contenido actitudinal de valorar el lenguaje como medio de expresión privilegiado para la transmisión de conocimiento.
Un 3,7 en el objetivo transversal de valorar el papel de la mujer en el desarrollo de la sociedad moderna.
Un 4,3 en la competencia básica social y ciudadana por encontrar similitudes en la lectura con la situación actual.
Además el porfesor valorará la adquisición de nuevo vocabulario, la identificación de los elementos de la narración y de las funciones del lenguaje presentes en el texto…
Todo esto… ¿¡para LEER Mujercitas con aprovechamiento y sentido crítico!?
Pero ¿qué le pide un profesor de la ESO a la LIJ? o dicho de otro modo… ¿cómo selecionar lecturas para la famosa (triste y desafortunada palabra) «prescripción»?
(medio DECÁLOGO para elegir un buen libro juvenil)
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