Pepe Trivez

Posts Tagged ‘educación’

Escuela de fantasía de Gianni Rodari (by Blackiebooks)

In a mano alzada, de escuela, Estoy leyendo..., RECOMENDACIÓN LIJ on septiembre 18, 2017 at 7:10 pm

En los años 70 y 80 del siglo pasado todo el mundo parecía haber llegado al mismo diagnóstico en el análisis de los distintos sistemas educativos: la escuela estaba en crisis, el paradigma estaba agotado y soplaban tiempos de cambio. Todo el mundo hablaba de innovación… ¿nos suena?

En ese contexto Gianni Rodari, el genial maestro piamontés, escribió algunas de sus reflexiones más comprometidas, más lúcidas, más estremecedoramente actuales y vigentes. El mago de las palabras, el autor de la Gramática de la fantasía, tuvo siempre una mirada sin prejuicios, afilada y honesta hacia el mundo de la educación. Hoy su sinceridad, su simplicidad, su compromiso y su contundencia nos colocan frente a un espejo y nos empujan hacia el futuro ¿se puede pedir más?

El libro es una antología. El equipo de BlackieBooks ya ha demostrado con creces que son editores de “tomo y lomo”. Investigan, escarban, seleccionan, disponen, pulen, abrillantan, contextualizan y enmarcan… Colocan como quien no quiere la cosa una ilustración en la cubierta de Bruno Munari (el autor de los prelibri) y… editan “como si escribieran a mano”, como artesanos de la palabra y la literatura. El resultado: un regalo que implica un compromiso: sin condescendencia, sin complacencia, con espíritu crítico y devoción por la belleza y la imaginación.

Así nace este libro dibujado por los editores como un tríptico: Tres tablas que se completan y se iluminan, que se alimentan y se cuestionan, que abren interrogantes, cuestionan certezas y ofrecen dudas… y esperanzas. Lee el resto de esta entrada »

POR QUÉ LEER “Nuestra casa en un árbol” de Lea Vélez

In ¿POR QUÉ LEER...?, Estoy leyendo... on mayo 24, 2017 at 8:58 am

Descubrí a Lea Vélez en El jardín de la memoria. Una mujer, una escritora, una esposa, una madre. Me costaba y me cuesta distinguir entre todas ellas. No creo que sea necesario. La belleza, el humor, la sana distancia y la calidad cercanía con la que la narradora de aquella novela se enfrentaba al dolor y la muerte, a la pérdida, a la condenada soledad, a la perplejidad que produce la vida… me hizo reír, llorar y creer. Creer en la vida, con la vida, desde la vida. Porque es así. La vida sigue.

Y por eso Nuestra casa en el árbol trae un nuevo narrador con una misma intención: poner la vida encima de la mesa, destapar los recuerdos y conjurar los miedos. Y mirar con una sonrisa el futuro. Y el presente.

Nuestra casa en el árbol es un proyecto, una novela, mejor: es una mirada. Una mirada fascinada, fascinante, lúcida, divertida, apasionada y libre… sobre lo mejor de nosotros mismos, sobre nuestra infancia, la que nunca perdemos.

Una novela que hay que leer…

  • Porque nos devuelve el Paraíso perdido, nos arroja con dulzura el reino de la infancia. Nos regala una mirada inocente, nueva, renovada.
  • Porque le da voz a los niños. Porque deja que los niños sean simplemente eso, niños. Sin expectativas, sin condicionantes, sin prejuicios. Pero con pasado, con heridas, con dolor y perplejidad ante lo que ocurre. Niños reales con vidas reales.
  • Porque es una novela larga, extensa, de ritmo lento. Amplía el tiempo y la lectura… Se demora y se posa en el alma como la niebla
  • Porque nos recuerda que la “belleza ayuda a ser feliz. Por supuesto, todo tiene su lado malo, todo. La casa de tus sueños no existe sin las facturas de tus pesadillas, pero cuando uno se niño no hay facturas.”

“Nuestra casa en un árbol” de Lea Vélez

In Estoy leyendo... on mayo 24, 2017 at 8:53 am

Se acerca el verano y ya huele a mar, perezosas sobremesas y tiempo de risas. El verano huele a descanso y a infancia. Es el tiempo de las pausas, de los sueños, de los juegos. El tiempo de las bicicletas y de los amigos. El tiempo de la fantasía.

Y un poco antes, en primavera, Lea Vélez nos presenta esta novela que cuenta cómo una madre decide construir una casa en un árbol para conjurar los fantasmas, para ofrecer a sus hijos un trampolín para soñar, para compartir con ellos la esperanza y el futuro.

Un canto a la infancia. Una celebración de la vida. Una reflexión sobre la educación. Una exaltación de la vida feliz, una fiesta de optimismo y una reivindicación del poder de la libertad como motor…

Todo eso y mucho más se ha dicho (¡y lo que se dirá) de este libro de Lea Vélez. Y todo eso es cierto. Pero el libro es más. Mucho más. Este libro es una novela, una gran novela. En primer lugar porque parte de una gran historia, porque hereda el tono de su anterior novela El jardín de la memoria, porque bebe del mismo sentido del humor, de la misma pasión por la vida, de la misma fe en que desde la ficción se puede contar la realidad con mucha más honestidad, sin el pudor y los prejuicios de la biografía, el libro de memorias y el ensayo. En segundo lugar porque construye unos personajes complejos, hondos, tiernos, incoherentes “incompletos, pero perfectos”.

Lea Vélez es madre, viuda, guionista, novelista, bloguera. Tiene dos hijos “calificados” de “altas capacidades” con quienes disfruta (y nos hace disfrutar) y sufre (por la incomprensión de los otros) a partes iguales. Con el permiso de la madre le diré a la escritora que los hijos adultos son el mejor hallazgo de este libro. Los personajes-niños son mágicos, ingeniosos, luminosos, sorprendentes, tiernos, valientes, reales. Pero los hijos-adultos son ficción, distancia, hondura, reflexión será, gratitud, equilibrio. La mirada que Michael (el narrador) derrama sobre sus hermanos, su madre, su infancia, sus dramas y sus juegos, su orfandad, es delicada y honesta. No pretende explicarnos nada y, tal vez por eso, nos cuenta casi todo. El relato avanza despacio, con cuidado, mezclando recuerdos, diarios, reflexiones y diálogos… Con dudas a veces. Es un relato que, afortunadamente, sí deja lugar a dudas… y eso lo hace único. Lee el resto de esta entrada »

POR QUÉ LEER “El niño que quería construir su mundo” de Keith Stuart

In ¿POR QUÉ LEER...?, LIJ, RECOMENDACIÓN LIJ on abril 26, 2017 at 4:30 pm

Este libro no es un libro infantil ni juvenil. Al menos no en el sentido estricto. No está escrito por un autor joven ni está pensado para jóvenes. Pero da igual.

Keith Stuart es un periodista especializado en videojuegos. Un experto. Y también es padre de un niño autista. Así que un día decidió escribir un libro, este libro, para explicar cómo había conseguido “llegar” hasta su hijo a través de un videojuego: Minecraft. Este es el punto de partida. Pero este libro es mucho más que eso…

Como él mismo dice… los libros sobre el autismo son o “demasiado instructivos y complacientes y tratan el tema como si fuera un complicado problema de bricolaje” o “parecen manuales de vida hippy y cuando los lees acabas sintiéndote como si el problema lo tuvieras tú desde el principio por ver el autismo como algo negativo”.

Así que Stuart ha escrito una novela, conmovedora, emocionante, sencilla, apasionada y vital, contradictoria y torpe… como la vida misma.

Una novela que todos… deberíamos leer…

  • Porque habla de personas, no de enfermedades, no de síndromes, no de problemáticas ni de problemas. Habla de padres e hijos, de temores y rencores, de dudas y certezas (pocas). Porque un niño (con autismo o sin él) es eso, un niño. Nada más. Y nada menos… “un ser humano, independiente de mí. No es un problema que hay que resolver, un borrón en mi planificación ni otro elemento de preocupación en mi lista diaria de cosas por hacer”.
  • Porque es una novela de emociones y sentimientos. Una novela que sugiere que tal vez “problemas” como el autismo sean solo “una versión intensa y muy concreta de cómo nos sentimos todos, de las ansiedades que tenemos. La diferencia es que el resto de nosotros lo ocultamos bajo capas de negación”
  • Y porque nos pone frente a la zozobra, al misterio, al temor y al temblor de la paternidad, del amor. Porque no tengo un hijo autista pero comparto con el protagonista de esta novela la sensación de sentirse sobrepasado, abrumado, cansado y descontrolado. Ante una rabieta, un accidente, una reacción inesperada que nos coloca al borde del precipicio.

 

Publicado en 26 de abril de 2017 en Heraldo Escolar:

 

POR QUÉ LEER “En casa ¡hay reglas!” de Laurence Salaün y Gilles Rapapor

In ¿POR QUÉ LEER...?, LIJ, RECOMENDACIÓN LIJ on enero 11, 2017 at 11:28 am

portada-en-casa-hay-reglasRegalos, fiestas, amigos, juegos, trasnochadas y siestas sin límite, comida rica y muchas muchas risas… Después de las navidades, los papanoeles y los reyes… seguro que a muchos nos aterra la idea de “volver a la normalidad”. Pero lo intentaremos. No somos muy de reglas en casa. Ni somos muy amigos en este rincón de los libros para niños que “aprovechan” para enseñar, dar consejos… Ya sabéis… “demasiado” educativos…

Sin embargo este libro es una delicia. En fondo y forma. En cualquier casa, en cualquier hogar con niños hacen falta normas, límites… Y mucho, mucho sentido común. De eso está cargado este álbum. No son reglas difíciles de presentar, aceptar o cumplir. De hecho son reglas que tal vez nos saltemos todos una o cien veces a la semana. Pero son esos límites que todos conocemos y que sabemos que ayudan a los más pequeños a ser más felices y los más mayores a estar “algo más tranquilos”…

Un libro que hay que leer (y exponer, y explicar, y mirar y re-mirar)…

  • Porque nos recuerda que, aunque no nos guste mucho, en esta casa hay reglas. Pero lo hace sin ansia, sin angustia, sin el ceño fruncido ni los gritos esparcidos por toda la casa.
  • Porque a cada norma “sesudamente” escrita, imperativamente redactada, le acompaña una ilustración desternillante, provocadora, y muy muy esclarecedora. A cada regla, una imagen de un niño o niña incumpliéndola maravillosamente. Como la vida misma. Porque como en la vida, los límites nunca pueden atrapar el humor.
  • Porque son tan cotidianas, tan de andar por casa, tan… normales, que estas reglas se establecen y se incumplen en todas partes. Porque nos sentiremos reflejados (papás, mámas, niños y niñas), nos sonrojaremos y nos aguantaremos la risa mientras tratamos de parecer tipos muy serios. Porque leer este libro es como aguantarse las cosquillas.
  • Porque educar es algo muy serio y por eso no hay mejor manera de hacerlo que con sentido del humor.

 

Publicado en Heraldo Escolar 11/01/2017

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Evaluación en 1001 palabras

In a mano alzada, de escuela, opiniones on abril 30, 2015 at 2:03 pm

qk0d6GgNi rúbricas, ni estándares, ni criterios de evaluación. Ni algoritmos que conviertan valoraciones en calificaciones. Ni infinitos test nuncaavecesamenudosiempre. La evaluación debería (debe) ser otra cosa. La evaluación en educación debe ser ANÁLISIS, REFLEXIÓN, CONTRASTE, JUICIO Y VALORACIÓN. Si pudiera (si tuviera tiempo y el sistema no se pusiera de uñas cada vez que tratas de subvertir el orden de las cosas), si pudiera digo… entrevistaría a cada alumno durante horas acerca de lo aprendido, lo que ha quedado confuso, lo que ha sido transformado, lo que enriquece, lo que limita, lo que le ha abierto puertas o cerrado ventanas. Si pudiera mi evaluación sería una entrevista. O una carta.

Durante este curso he tenido la suerte de ser “tutor de prácticas” de una alumna del Máster de Educación de la Universidad de Zaragoza. No sólo. He tenido el privilegio de compartir su Proyecto Fin de Máster, su trabajo y, sobre todo, su pasión incondicional por la lectura. La he acompañado en la construcción de un proyecto acerca de “constelaciones lectoras” del que -no lo dudéis- tendréis noticias. Hemos acompañado a 30 adolescentes de 4º de ESO -sí, de esos que no escuchan, sí de esos que no callan, sí de esos que NO LEEN- en un mes -y lo que nos queda- de lectura en la BBLTK. Todavía estoy emocionado por los resultados.

Aunque entregaré el Cuestionario de Evaluación a mis compañeros de la Universidad y por supuesto he mantenido reuniones tras cada sesión con ella para comentar lo que he observado, hacerle apreciaciones y valorar los aspectos de su práctica docente… no me resisto a escribir mi evaluación. Y a hacerla pública… por si puede servir para transformar (aunque sea un poquito, aunque sea un espejismo) el paradigma de la evaluación educativa.

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¿POR QUÉ LEER Los cansados de Michele Serra?

In ¿POR QUÉ LEER...?, RECOMENDACIÓN LIJ on septiembre 18, 2014 at 9:46 am

adolescente Los cansados copiaMichele Serra es un autor difícilmente clasificable. Periodista, humorista satírico, cronista político, critico literario, ensayista, novelista… El italiano ha navegado entre las letras generando textos de muy distinto cariz. Con esta novela… se adentra en el relato autobiográfico, la reflexión, la crítica y… la sátira (la de uno mismo, la más completa y completa).

En un puñado de páginas Michel Serra nos revela sus debilidades y sus interrogantes ante la omnipresente figura del hijo adolescente. La relación paterno-filial nos ofrece una confesión tan llena de ternura, tan sutil e irónica… que hace inevitable la empatía y la perturbación de nuestro propio universo.

Una novela (o lo que sea) que todo padre/educador  hijo/alumno debería leer…

  • Porque constituye un retrato sin concesiones de la generación “perdida” de adolescentes que hoy naufragan en la sociedad que han heredado.
  • Porque trata de explicar y de explicarse las razones para la distancia. Más allá de la soledad, el carácter huraño, las aristas propias de la adolescencia… la brecha es hoy existencial, ideológica, vital. Los cansados es un intento por dar razón de ella.
  • Porque deberían leerla padres e hijos para entenderse mutuamente. Porque los miedos de unos son fruto de las inseguridades de los otros. Porque a pesar de estar escrita “desde el padre” no trata de juzgar ni reducir la vida “del hijo”. Porque tal vez si supiéramos de nuestras flaquezas mutuas practicaríamos más la misericordia.
  • Porque la sinceridad descarnada del narrador es un puñetazo en la boca del estómago. Porque la verdad asoma con aire de exageración. Porque todos y cada uno podemos sentirnos descubiertos ante tanta honestidad.
  • Porque viene bien reconocerse de vez en cuando en la páginas de un libro. Ponerle nombre a las angustias… hace renacer las esperanzas.

RELEVO (escriban… escriban siempre)

In a mano alzada, de escuela on enero 23, 2014 at 9:44 am

11042008016Para A.U. (y todos los profes que siguen creyendo en lo que hacen)

Me preocupa que, a cada curso que acudo, en cada seminario en el participo, a cada jornada de educación a la que asisto… las únicas voces que aporten un marco teórico, una reflexión pedagógica profunda, una práctica sustentada en la investigación seria y contrastable… sean las de aquéllos que están a punto de (pre) jubilarse y esté siempre (o casi) inevitablemente teñida de una cierta nostalgia de tiempos mejores.

Espero que estas líneas no suenen a codazo o empujones de un joven (ya no tanto) maestro que trata de hacer su sitio donde otros asentaron sus “ideas” con años de trabajo y experiencia. No lo son. Necesitamos raíces y experiencia. Necesitamos la memoria de aquéllos que en los 80 se entusiasmaron con los cambios educativos, con la promesa de un sistema más justo, equilibrador, solidario. Aquéllos que estudiaron, dialogaron, investigaron, innovaron, evaluaron y propusieron…

Pero necesitamos también RELEVO. Necesitamos recuperar la sensación de que todos somos partícipes de este tiempo incierto pero EMOCIONANTE. Lee el resto de esta entrada »

MARIA M.MIGUEZ

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Comunicación, educación y protocolo...sin pausa pero sin prisa

ENTRE LA SOLEDAD Y EL APLAUSO

Soy un reflejo de mis historias, si no escribiera sería una sombra de mi misma

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Mateo Queteveo

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